24/05/09

Debo reconocer

Debo reconocer que aquella mañana cuando te conocí, no me causaste demasiada impresión y mucho menos la segunda vez ,que se yo. No es algo físico no, nada, creo que en mi vida me hubiese fijado en ti si te viera en la calle, al pasar. Lo que ocurre es que adoro esa forma de ser que tienes, esa manera de enfrentarte al mundo: tan valiente y decidida. Adoro esa manera de hacer amistad y esa seguridad que infundes y que cuentas sin recelo. Quiero además esa responsabilidad- irresponsable, esa que hace todo pero que no se aflige por los detalles y los problemas, una forma extraña de ver la vida y creo que incluso tus años de más, esos que te sobrarían al estar conmigo.

Debo reconocer que este proceso ha sido largo, muy muy largo, porque en un principio no quería reconocer que me gustabas y cuando realmente estaba segura reapareció otra mujer en tu camino. Quizás hasta fue mi culpa por retrasarme tanto. Pero ¿Cómo no darme cuenta cuanto me interesabas? si en algunos momentos me paraba simplemente a pensar que estaba a punto de hacer una locura o de jugarmela más de la cuenta, o al menos más de lo que mi personalidad pretendía demostrar.

Debo reconocer que cuando te acercas o cuando me miras es todo extraño, algunos días podría asegurar que tu me quieres incluso más de lo que yo a ti y otras, no estoy segura si quieres ser "mi amigo" o menos que eso, o sólo un extraño. A pesar de ello, me encanta escucharte cuando dices "estaba pensando en tí" o "cuando nos veremos" o " tienes que estar tranquila":son esas palabras las que rondan mi mente, una y otra vez, extrañamente más de una vez.

Debo reconocer, que pase lo que pase, es extraño comprender que eres más de lo que creo,  has llegado a mi corazón más rápido de lo que pienso y que lees mi mente de manera más ágil de lo que espero. Debo reconocer que sin tapujos me gustas, debo reconocer que todo ha cambiado desde que te conocí más de lo que pretendía. Debo reconocer que ahora que estas solo, es el momento de jugarmela.

Marcas

Y cada vez que te recuerdo, me estremece simplemente pensar que te sigo queriendo. Tal como ayer, o quizás más que hace días. Lamento que ahora, que tanto te quiero y cuanto te amo, no puedas estar aquí, conociendome nuevamente o quizás viendo como me he reinventado. No ha sido fácil, he intentado con todas mis fuerzas dejarte a un lado, pero tu indiferencia no ha sido suficiente para este pobre corazón que sólo pretende quedarse a tu lado.

Alguna vez, pensé que te había olvidado y estaba tranquila, no sentía necesidad de nada más, sólo de sentirme plena creyendo que era fuerte, dejando de llorar. Pero cuando llega la noche, la vida cambia a veces y tu recuerdo y los momentos afloran a cada minuto, se quedan en simples sueños.

Hoy que comprendo que ya no eres mío, me gustaría saber con sinceridad si alguna vez volverás. Si quizás cuando te vea nuevamente en el futuro dejaré de sentir esto que invade mi corazón más veces de lo que quiero y si habré superado todo... todo.

Por ti, gracias a ti o por tu culpa no lo sé, nunca más he vuelto a correr el riesgo por amor. Me he sentado a esperar que llegue alguien que me quiera, he esperado pacientemente que un amor distinto cambie mi vida... quizás eso nunca pasará. Tú mientras, eres feliz y tienes más amor de lo que yo quiero.

Y cada vez, en cada fotografía, en cada conversación, en cada una de tus palabras y quizás hasta en las mías, estás tú, como siempre y tal vez por siempre.