24/05/09

Marcas

Y cada vez que te recuerdo, me estremece simplemente pensar que te sigo queriendo. Tal como ayer, o quizás más que hace días. Lamento que ahora, que tanto te quiero y cuanto te amo, no puedas estar aquí, conociendome nuevamente o quizás viendo como me he reinventado. No ha sido fácil, he intentado con todas mis fuerzas dejarte a un lado, pero tu indiferencia no ha sido suficiente para este pobre corazón que sólo pretende quedarse a tu lado.

Alguna vez, pensé que te había olvidado y estaba tranquila, no sentía necesidad de nada más, sólo de sentirme plena creyendo que era fuerte, dejando de llorar. Pero cuando llega la noche, la vida cambia a veces y tu recuerdo y los momentos afloran a cada minuto, se quedan en simples sueños.

Hoy que comprendo que ya no eres mío, me gustaría saber con sinceridad si alguna vez volverás. Si quizás cuando te vea nuevamente en el futuro dejaré de sentir esto que invade mi corazón más veces de lo que quiero y si habré superado todo... todo.

Por ti, gracias a ti o por tu culpa no lo sé, nunca más he vuelto a correr el riesgo por amor. Me he sentado a esperar que llegue alguien que me quiera, he esperado pacientemente que un amor distinto cambie mi vida... quizás eso nunca pasará. Tú mientras, eres feliz y tienes más amor de lo que yo quiero.

Y cada vez, en cada fotografía, en cada conversación, en cada una de tus palabras y quizás hasta en las mías, estás tú, como siempre y tal vez por siempre.

Dejar un comentario