21/05/06
No hay amor más grande que dar la vida por los amigos
Certero y puntual, en la vida necesariamente uno se encuentra con muchas personas, pero son muy pocas las que llevan ese apellido: el de amigos.
Dicen también por ahi que los amigos son como hermanos elegidos, por que entregan no solo su buena onda, sus alegrias y sus tristezas, sino porque también tienen un acto de donación hacia uno, dando lo mejor de si, sin preguntarse si la amistad es verdadera, por que la verdad es que, eso es el cimiento para construirla. Tampoco se preguntan si vale la pena el tiempo, las ganas o si se deben dejar cosas personales de lado para compartir con esa otra persona, comprenden cada uno de nuestros estados de ánimo, no necesitan que uno diga "me siento mal", o " tengo una gran pena" o "estoy feliz", tan solo son capaces de reconocer el brillo de nuestros ojos, lo que el corazón guarda.
Nosotros por nuestra parte, correspondemos de la misma forma, con lealtad, sintiendo que las cosas no son iguales cuando el otro falta, que no es un estorbo sino una compañia entrañable.
En ocasiones, pensamos en decirle amigo a quien no lo es, o no lo merece; en parte he pensado que no hay una palabra que defina a la persona que se encuentra entre el conocido y el amigo, adicionalmente creo que en esta sociedad es frio decirle a alguien que eres un conocido.
Pero la forma de definir si lo es o no, o de descubrir si tu eres verdaderamente amigo, se da en los hechos, en las situaciones, en los momentos.
Cuando te das cuenta que es el único que tranquiliza tus temores, en el que confias cuando te da un consejo y lo más importante: cuando comprendes que el te valora tanto como tu a él.
Un amigo (que dicho sea de paso se merece con todas las de la ley serlo) decia que era de pocos amigos y que en toda su corta vida había tenido solo uno, los demás aunque no sonará muy agradable eran simples conocidos, en ese momento me estremecí un poco, yo estaba acostumbrada a pensar que muchas personas a mi alrededor eran mis amigos, pero con el tiempo comprendi a lo que el se referia, era algo a lo que yo le llamaba los amigos del alma.
Comprendi el nivel superior que tenia el nexo y un día cuando me llamo amiga, sentí que todos mis razonamientos estaban claros, un amigo no es cualquier persona.
Hoy cuando fui a misa y hablaron sobre esto, se me vinieron miles de recuerdos, en mi memoria recogi cada gesto que he hecho a mis amigos y los que ellos me han brindado a mi y llegue a la conclusion que debo guardar en mi corazón los nombres de aquellas personas que se encuentran en ese "nivel superior".
A veces también a sucedido que uno cree tener amigos, pero realmente no lo son, no por que uno se cierre a la idea de que lo puedan ser, sino más bien por que no responden a ese llamado, se quedan estancado en pequeñeses que solo adornan una relación de cordialidad.
En mi jerga hay muchos amigos, pero amigos del alma muy pocos, todos tienen la oportunidad de convertise en amigo de otro, pero en este momento de mi vida he podido comprender por quien daría mi vida y a quien entregaría ese gesto de amor incondicional, por el simple hecho de lo que esa persona a significado para mi, por lo que me ha hecho crecer, por las ganas de recordarme que todavía se puede confiar en las gente y por abrir su corazón y mirar las bellas cosas simples de la vida, por reir, por mirarse y comprenderlo todo, por no olvidar, por construir felicidad, por confiar.
Gracias a aquellos que son los amigos del alma, no diré nombres, no es necesario, no sería justo, cada uno sabe. Los quiero.
Dicen también por ahi que los amigos son como hermanos elegidos, por que entregan no solo su buena onda, sus alegrias y sus tristezas, sino porque también tienen un acto de donación hacia uno, dando lo mejor de si, sin preguntarse si la amistad es verdadera, por que la verdad es que, eso es el cimiento para construirla. Tampoco se preguntan si vale la pena el tiempo, las ganas o si se deben dejar cosas personales de lado para compartir con esa otra persona, comprenden cada uno de nuestros estados de ánimo, no necesitan que uno diga "me siento mal", o " tengo una gran pena" o "estoy feliz", tan solo son capaces de reconocer el brillo de nuestros ojos, lo que el corazón guarda.
Nosotros por nuestra parte, correspondemos de la misma forma, con lealtad, sintiendo que las cosas no son iguales cuando el otro falta, que no es un estorbo sino una compañia entrañable.
En ocasiones, pensamos en decirle amigo a quien no lo es, o no lo merece; en parte he pensado que no hay una palabra que defina a la persona que se encuentra entre el conocido y el amigo, adicionalmente creo que en esta sociedad es frio decirle a alguien que eres un conocido.
Pero la forma de definir si lo es o no, o de descubrir si tu eres verdaderamente amigo, se da en los hechos, en las situaciones, en los momentos.
Cuando te das cuenta que es el único que tranquiliza tus temores, en el que confias cuando te da un consejo y lo más importante: cuando comprendes que el te valora tanto como tu a él.
Un amigo (que dicho sea de paso se merece con todas las de la ley serlo) decia que era de pocos amigos y que en toda su corta vida había tenido solo uno, los demás aunque no sonará muy agradable eran simples conocidos, en ese momento me estremecí un poco, yo estaba acostumbrada a pensar que muchas personas a mi alrededor eran mis amigos, pero con el tiempo comprendi a lo que el se referia, era algo a lo que yo le llamaba los amigos del alma.
Comprendi el nivel superior que tenia el nexo y un día cuando me llamo amiga, sentí que todos mis razonamientos estaban claros, un amigo no es cualquier persona.
Hoy cuando fui a misa y hablaron sobre esto, se me vinieron miles de recuerdos, en mi memoria recogi cada gesto que he hecho a mis amigos y los que ellos me han brindado a mi y llegue a la conclusion que debo guardar en mi corazón los nombres de aquellas personas que se encuentran en ese "nivel superior".
A veces también a sucedido que uno cree tener amigos, pero realmente no lo son, no por que uno se cierre a la idea de que lo puedan ser, sino más bien por que no responden a ese llamado, se quedan estancado en pequeñeses que solo adornan una relación de cordialidad.
En mi jerga hay muchos amigos, pero amigos del alma muy pocos, todos tienen la oportunidad de convertise en amigo de otro, pero en este momento de mi vida he podido comprender por quien daría mi vida y a quien entregaría ese gesto de amor incondicional, por el simple hecho de lo que esa persona a significado para mi, por lo que me ha hecho crecer, por las ganas de recordarme que todavía se puede confiar en las gente y por abrir su corazón y mirar las bellas cosas simples de la vida, por reir, por mirarse y comprenderlo todo, por no olvidar, por construir felicidad, por confiar.
Gracias a aquellos que son los amigos del alma, no diré nombres, no es necesario, no sería justo, cada uno sabe. Los quiero.
22:57 Anotado en Racional | Permalink | Comentarios (1) | Email esto



Comentarios
Asi es, lo mas lindo que uno puede hacer es dar todo por sus amigos, y yo siempre lo he hecho.
Aunque tengo muy pocos amigos, son pocos pero buenos.
Con el tiempo uno se da cuenta quien es realmente tu amigo, simplemente con los hechos.
bueno eso
que estes bien cuidese amiga pacita!
un beso :*
Anotado por: rcaf | 24/05/06
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